Después de Bogotá, fue el de menos fatalidades en 2025. Fue clave la inversión en infraestructura, control y jornadas de sensibilización.
Con una reducción del 2,71 por ciento, Cundinamarca logró ser el departamento que más redujo la siniestralidad vial en el país. De 664 víctimas fatales en 2024 se pasó a 646 en 2025, según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV). En 48 municipios se registró reducción de muertes, en 47 aumentó y en ocho se mantuvo igual.
En total, fueron 18 vidas salvadas el año pasado con respecto a 2024, siendo los ciclistas el actor vial que más reducción de muertes tuvo en un departamento que, además, se caracteriza por ser cuna de ciclistas profesionales. De 75 víctimas fatales se pasó a 55, para una disminución de 26,67 por ciento, seguido de los usuarios de transporte público, con una reducción de 26,32 por ciento.
José Stalin Rojas, director del Observatorio de Movilidad y Logística de la Universidad Nacional, resalta las retenciones en vía que se realizaron en Cundinamarca por el exceso de velocidad; sin embargo, destaca que “se presentaron casos de ciclistas fallecidos por esta causa, lo que hace urgente la necesidad de crear infraestructura segregada para estos actores viales”.
Entre los actores viales más afectados siguen estando los motociclistas y peatones. En 2025, fallecieron 351 personas mientras se movilizaban en el vehículo de dos ruedas, tres vidas más que en 2024. Es decir, que el 54 por ciento de los fallecimientos fueron protagonizados por usuarios de moto.
En las vías también se apagó la luz para 145 peatones, cinco más que el año anterior. Ellos representan el 22 por ciento de todos los fallecimientos en las vías de Cundinamarca.
“Las cifras también muestran que la forma más segura de viajar es a bordo del transporte público. Hay más muertes los fines de semana y en la noche. La mayoría de los muertos son hombres jóvenes”, detalla Darío Hidalgo, profesor de transporte de la Universidad Javeriana.
En contraste, la Agencia Nacional de Seguridad Vial reportó que 2.741 personas resultaron lesionadas, para un aumento del 13,83 por ciento frente a 2024. En medio de este balance agridulce, se destaca que Cundinamarca fue el segundo territorio en el que más bajó el número de muertes (-18), después de Bogotá (-41).
Diego Jiménez, secretario de Movilidad Contemporánea de Cundinamarca, dijo que la adopción del Plan Departamental de Seguridad Vial 2025-2026 permitió intervenciones en 150 puntos viales durante 2024 y 2025, mediante el programa ‘Vías para la vida’. La inversión fue superior a los 11.900 millones de pesos.
Dichas intervenciones fueron con el fin de mitigar el riesgo de siniestros viales y proteger a usuarios vulnerables, y entre ellas están señalización vertical, demarcación horizontal, instalación de elementos orientados a la reducción de velocidad, así como un mayor control con operativos. La estrategia se complementa con jornadas pedagógicas para fomentar comportamientos seguros de los diferentes actores viales.
Durante 2024 y 2025, aseguró, se sensibilizaron 70.000 personas en 110 municipios del departamento, especialmente ciclistas, peatones y motociclistas, los usuarios más vulnerables en las vías.
El municipio con mayor reducción en fatalidades y donde se realizaron intervenciones fue Bojacá, con un – 90,91 por ciento. De 10 fatalidades en 2024 se pasó a una el año pasado, y se trató de un motociclista que chocó con un objeto fijo.
Madrid fue el segundo municipio con mayor reducción de víctimas fatales. Mientras que en 2024 se registraron 27 muertes, el año pasado fueron 17, lo que representa 10 vidas salvadas. De 12 motociclistas que perdieron la vida en 2024 se pasó a ocho en 2025. También se registraron cinco casos menos de peatones muertos, dos de usuarios de bicicleta y ningún usuario de transporte público.
Sumado a estos municipios, se encuentra Tocaima, con una reducción de nueve víctimas fatales en eventos de tránsito; Anapoima y La Vega, con ocho casos menos cada uno.
El secretario de Movilidad resalta la presencia de los agentes de tránsito y las obras de infraestructura realizadas en Anapoima.
Por el contrario, Funza y Fusagasugá fueron los dos municipios con mayor incremento de víctimas fatales en siniestros viales, con 10 pérdidas más en 2025 con respecto a 2024.
Prioridades para 2026
El secretario de Movilidad anunció que se fortalecerán los controles operativos con acciones sistemáticas enfocadas en la gestión de la velocidad, como uno de los factores de riesgo que más fallecidos ocasiona; control del consumo de alcohol y vigilancia del cumplimiento normativo, con un enfoque diferenciado según el tipo de actor vial.
En este sentido, Hidalgo señaló que las cámaras de control de exceso de velocidad han demostrado su efectividad. “Parece necesario aumentar el número de cámaras para hacer más control, eso requiere una nueva resolución sobre requisitos por parte del Ministerio de Transporte”, precisa.
En cuanto a las prioridades de 2026, el secretario manifiesta la importancia de consolidar el Observatorio de Movilidad y Seguridad Vial de Cundinamarca como fuente de información técnica y estadística para comprender el fenómeno de la siniestralidad vial y tomar decisiones basadas en datos.
Así mismo, para fortalecer el alcance del programa ‘Vías para la vida’, se comprometieron a implementar obras enfocadas en la protección de ciclistas, con cicloinfraestructura segura, así como la instalación de dispositivos que prevengan fatalidades por salidas de vía o choques con objeto fijo y con esto se proteja a los conductores de vehículos motorizados.
Como parte de esas acciones, el secretario de Movilidad Contemporánea dijo que, entre los años 2025 y 2026, se planeó la intervención de 300 puntos críticos en las vías del departamento, con un énfasis especial en la protección de actores viales más vulnerables, como ciclistas.
“La Gobernación de Cundinamarca tiene como meta la construcción de más de 240 kilómetros de cicloinfraestructura en el departamento”, afirmó Jiménez.
De esta manera, Cundinamarca viene adelantando acciones desde diferentes frentes para atacar las múltiples causas de la siniestralidad, aportando a la reducción de personas fallecidas en las vías, aunque todavía falte mucho camino por recorrer.
*Este artículo se realizó en colaboración con la coalición civil por la seguridad vial. Todas las muertes en las vías son prevenibles. Es inaceptable que en Colombia mueran más de 8.000 personas al año. #NadieNaceParaMorirEnLaVía
JENNYFER SOLANO BETANCOURT
NICOLÁS DÍAZ MALPICA
Referencia: El Tiempo. (2023, agosto 9). Cundinamarca, segundo territorio en el país con menos muertes en vías: ¿cómo lo hizo? El Tiempo. https://www.eltiempo.com/amp/bogota/cundinamarca-segundo-territorio-en-el-pais-con-menos-muertes-en-vias-como-lo-hizo-3533642





